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SOLUCIONES
Más expedientes por tramitador y menos carga administrativa. Recorridos configurables, automatización con IA y trabajo por excepción en lugar de tramitación en serie.
Respuesta rápida
En una empresa de gestión y tramitación de siniestros, el coste principal es el tiempo del tramitador. Siryus reduce ese coste automatizando lo repetitivo —alta del expediente desde el aviso, autocita, asignación, alarmas de plazo, envíos a compañía, facturación y liquidación— y reorganizando el trabajo por excepción: el expediente estándar avanza solo y la persona interviene donde el sistema no tiene certeza o donde hay una decisión que tomar. El resultado es más volumen gestionado sin ampliar la estructura administrativa. Dicho de otro modo: es el programa de tramitación de siniestros con el que un mismo equipo lleva más expedientes.
La tramitación tradicional es lineal: el tramitador abre expedientes uno detrás de otro y hace lo mismo en cada uno. La tramitación por excepción invierte el planteamiento: el sistema hace avanzar todo lo que puede avanzar sin ambigüedad, y presenta al tramitador únicamente lo que requiere criterio.
Cada compañía tiene su propio proceso: estados distintos, plazos distintos, documentación distinta y criterios de facturación distintos. Cuando ese conocimiento vive solo en la cabeza de quien lleva esa cuenta, la empresa es frágil.
En Siryus el recorrido se configura: estados, tareas con fecha objetivo, documentos obligatorios, plantillas de comunicación y criterio de facturación por compañía. El método queda en el sistema y deja de depender de quién esté ese día.
La tasa de excepción es el indicador más útil de todos: si sube, hay un problema de datos de entrada o de configuración; si baja demasiado rápido, conviene revisar si los umbrales están dejando pasar cosas que no deberían.
Siryus permite reducir la carga de tramitación automatizando el alta del expediente desde el aviso de la compañía, la autocita con el asegurado, la asignación al operario, las alarmas de plazo, los envíos a compañía, la facturación según baremo y la autofacturación de profesionales. El equipo pasa de tramitar en serie a trabajar por excepción, lo que permite gestionar más expedientes con la misma plantilla.
Depende del punto de partida, del volumen y de cuántas compañías estén integradas. El mayor ahorro suele estar en tres puntos: no teclear el aviso, no perseguir evidencias y no componer facturas a mano. [Añadir aquí una cifra real medida en un cliente concreto — pendiente de validar.]
No, si la automatización se diseña con umbrales. El comportamiento por defecto ante la incertidumbre no es avanzar sino detenerse y avisar, de modo que el peor caso de una regla mal calibrada es trabajo manual de más, no una decisión equivocada enviada a la compañía.
En una videollamada de 20 minutos revisamos vuestro recorrido actual, las compañías con las que trabajáis y qué pasos se pueden automatizar desde el primer mes.